miércoles, 25 de noviembre de 2009

25 Noviembre





Por cada mujer convencida de que no es nada
hay un niño que aún es menos que eso.
Por cada mujer que se acuesta con miedo
hay un niño viviendo en sus pesadillas.
Por cada mujer con la cara golpeada
hay un niño aprendiendo a golpear.
Por cada mujer viviendo en la prisión que es su hogar
hay un niño enjaulado.
Por cada mujer humillada por su pareja
hay un niño tratando de desaparecer.
Por cada mujer violada en su lecho
hay un niño convertido en autista.
Y detrás de cada mujer muerta a manos de su compañero
¿Habrá un niño asesino?


Los psicólogos consideran que los modelos se repiten, perpetuándose el denominado “ciclo de violencia” por el que niñas maltratadas y niños maltratados o testigo del maltrato, acaban convirtiéndose en maltratadores. De esta manera, los modelos familiares y los roles sexuales transmitidos en la educación más primaria del individuo, tienen mucha más influencia que la educación recibida posteriormente.

2 comentarios:

josé javier dijo...

Yo no sé si el hecho de que la inmensa mayoría de la sociedad esté en contra del mal trato sirve de mucho, pero estoy convencido de que debemos mantener viva la llama porque con una vida que se salve, ya merece la pena. ¿No?

silvia paton dijo...

Creo que tienes bastante razón en lo que dices. Me gusta mucho tu blog. Un saludo