
Te esperaré
con la paciencia
que regala la vida,
con el sosiego del sol
en un día de otoño
con la serenidad
del verde en la montaña.
Te esperaré
entre el lento vagar
de las horas perdidas,
en el recodo
más allá de los sueños
en los caminos
que hollas al pasar.
Te esperaré
donde comienzan
cada día las vidas
vírgenes de ilusiones
crisálidas
a punto de volar
a cualquier parte.
Te esperaré
en el silencio del grito
que rompe las gargantas,
en el espejo
de los rostros sin nombres
en los campos
vestidos de amapolas
Allí te esperaré.
2 comentarios:
Te esperaré
con la paciencia
del lento vagar
donde comienza
el silencio del grito
Allí te esperaré
Magda querida, no hice más que tomar los segundos versos de tus estrofas.
¡Cuánto me ha gustado esa hermosa espera!
Besos de día cálido
Anais, un abrazo inmenso. Y una inmensa alegría encontrarte, por aquí o en cualquier otro sitio.
Publicar un comentario