jueves, 28 de junio de 2012

Brazos serpiente




Brazos serpientes
rodean a mi cuerpo
ramas amigas.
 
 
Bocas esperan
besos de chocolate
jugosas flores.
 
 
Mi lengua hambrienta
ávida de saliva
gotas de lluvia.

 
Senos desnudos
rayos de sol eternos
tus manos queman.
  
Piernas de barro
enlazan tus caderas
soplo de vida.
  

Yacer contigo
dos cuerpos que se mezclan
rayo de luna.





viernes, 22 de junio de 2012

Llamado de San Juan




¡Ninfas y faunos, brujos y hechiceras, hombres y mujeres, creyentes y herejes!

 Oíd todos mi llamada, prestad atención a mi requerimiento y disponeos a gozar. Invocad al poderoso dios Sol y a la bella diosa Luna y preparaos para vivir el mayor suceso del año. Estad prestos para dejar atrás los problemas y las tristezas, para quemar los malos recuerdos y correr en pos de los buenos augurios.

Encended hogueras, quemad muebles viejos y penas ajadas. Arrojad al fuego  sinsabores, crisis, primas arriesgadas, los males de ojo, y hasta el mal de amores. Llenadlas de hierbas que preñen el fuego con sus mil aromas, esa hierbabuena, la palma rizada, tomillo, romero, canelita en rama y que el humo espante a los malos espíritus,  pensamientos crueles y demás calaña. Mirad a través de las llamas, estad bien atentos porque el milagro pagano ya va a comenzar. Sí, mirad como el druida agita las llamas, no apartéis la vista ni un instante y sentiréis el fuego divino,  cómo esos aromas  os impregnan todo y os llenará la certeza de que las puertas a nuevos caminos e ilusiones se os abrirán de par en par.

¡Pero dejémonos de sermones! Bailad, bailad y tocad panderetas alrededor del fuego para espantar a las brujas y los diablos, a los duendes malvados y a las mentes perversas. Danzad hasta caer rendidos que hoy la noche es corta, que el astro rey os despertará temprano. Que os encuentre agotados de cansancio y repletos de esperanza y alegría.

Desnudad vuestro cuerpo y vuestra alma y caminad descalzos sobre la hierba impregnada de rocío, sobre la fina arena de la playa o la mullida lana de una alfombra. Y zambullíos en el mar que os espera bravío con sus olas, o en el río sereno, o en la piel y el sudor de la persona amada. Purificad los cuerpos con aguas dulces o saladas, y desprended de ellos toda melancolía y amargura. Dejadlos limpios para que la alegría se agarre a ellos como amorosa lapa.

Tomad bebedizos y realizad conjuros que os aseguren la fertilidad. Fertilidad de vida y de ideas, de prosa y de poesía. Fertilidad de gozos y caricias, de momentos gratos y de magia. Aseguraos que no están caducados, que su validez perdure al menos por un año.

Hasta que el año próximo, de nuevo en estas fechas volváis a oír el llamado de algún loco que se siente poeta sin hacer poesía y os invite de nuevo, bellas ninfas, faunos y mortales a disfrutar de la noche más corta del año, a guiñar el ojo al rey de los astros y a flirtear con su amada la luna que en esta noche loca os dará sus favores y os regalará felicidad, paz y armonía para que os la administréis como mejor os plazca.

Feliz noche del solsticio, y que “la puerta de los hombres” se abra ante todos nosotros para dejarnos ver al otro lado del espejo



jueves, 14 de junio de 2012

Sedoka



Renacimiento

La primavera
¿es el renacimiento
de la vida dormida?

Es el reflejo
que dejan en los míos
tus ojos negros.

Lluvia
Inesperada
¿es la lluvia la vida
que me traes con tu risa?

Es la frescura
de tu risa serena
regalo inesperado.

 Noche
Una gran dama
¿traerá su manto oscuro
lleno de luz y vida?

Bajo su abrazo
volaremos unidos
dos cuerpos abrazados

Amanecer
Cuestión de tiempo
¿Son los amaneceres
preludio de los días?

¡Qué gran mentira!
Amanece en mi alma
Cada vez que te vivo






lunes, 4 de junio de 2012

Partida




Mañana marcharé

Me elevaré dejando atrás
 las copas de los árboles,
el color de las hojas en otoño
el olor a chimenea ardiendo
el sabor de tus besos robados.

Volaré más allá de las nubes
y no me detendrá
la expresión del deseo en la joven ardiente
en el hombre rendido a unas caderas
en la fruta madura de unos senos expertos

Partiré muy temprano
haciéndome invisible
entre la niebla de la madrugada
que oculta amores y pecados
como si los amantes estuviesen malditos.

Seguiré en mi delirio
el cauce de algún río demasiado rebelde,
desbordado.
En los montes de Venus seré Marte
Dios guerrero partido en mil pedazos.

Mañana, con las primeras luces de la aurora
esparciré mi alma por las bifurcaciones
que entrelazan senderos hacia ninguna parte
para que la recojan poetas en barbecho
y griten sus silencios tejidos a deshoras.

Boutade



Sabía que no ibas a venir pero te esperaba, por eso dejé entreabierta la puerta de la habitación. Conocías mis gustos y dónde encontrarme. Sólo tuviste que empujar. Cerraste quedamente tras de ti. Se oía el agua cayendo de la ducha. El vaho lo impregnaba todo, lo preveías aún antes de haber llegado.

Entraste al baño. Yo estaba de espaldas, no te vi pero noté tu presencia, seguí enjabonándome. Te quedaste mirando, quieto, casi sin respirar, podía sentir tus ojos clavados en mí e intuí una leve sonrisa dibujada en los labios. Me volví lentamente mientras el agua casi ardiendo corría por mi cuerpo llevándose el jabón. También sonreía.

Quizás te invité a compartir el baño conmigo … o quizás no.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Palabras

Palabras, ¿qué son las palabras? Pequeños seres inanimados que cobran vida según van escapando en forma de reguero azul, o cuando aparecen como pequeñas perdigonadas cada vez que las teclas del ordenador reciben el impulso de nuestros dedos. Son  letras que vamos juntando para dar forma a sonidos conocidos, inteligibles con los que expresar nuestras ideas, sentimientos, sensaciones.

Pero realmente, ¿necesitan hacerse visibles para cobrar vida, o somos nosotros quienes las necesitamos para vivir? Porque si nos paramos a pensar por un instante la palabra ya habita en nuestra mente; nuestros pensamientos sólo existen a través de las palabras, sin ellas no hay nada puesto que lo que no se puede expresar es como si no  estuviera.

Una palabra es la máxima expresión de ternura cuando se trata de  la primera que oye una madre en boca de su hijo;  vida la que sale de una boca amante;  alegría cuando es ésa que estás deseando oír; tristeza el adiós no buscado; desolación la que nunca hubieses querido escuchar.

Palabras, ¿qué son al fin las palabras? Las dueñas y las hacedoras del mundo, las que dan y quitan paz, las que traen esperanza y desasosiegan. La palabra es el mayor regalo que tenemos, un gran poder en nuestras manos del que somos responsables y que debemos cuidar. Cuántas veces hablamos sin pensar lo que decimos, sin dar importancia a lo que sale de nuestra boca y que quizás para nosotros no la tiene, pero cuidado porque siempre habrá alguien escuchándolas, leyéndolas y lo que es peor (o mejor, vete a saber) interpretándolas.

domingo, 6 de mayo de 2012

Ensoñaciones


En noches como hoy el silencio es infinito, la oscuridad casi absoluta, el pensamiento gris tirando a negro y el mundo se ha parado mientras duerme. Una pinza te agarra levemente el estómago, el sueño se ha olvidado de ser tu compañero y ni siquiera el pensamiento de la proximidad del nuevo día te lleva a meterte en la cama y embutirte entre sábanas calientes.

En noches como hoy la nada te rodea, el abismo se abre por culpa de un examen, te engulle la tristeza de una realidad que no puedes borrar con una risa. La rutina del mañana presentido, del sinsentido de tu hacer diario, la pobreza de tu esfuerzo frente a la apisonadora de la fuerza bruta te hace preguntarte cómo mirarás a sus ojos, seguirás animando, alegrando sus horas más complejas en este mes de mayo. En noches como ésta sientes la soledad más absoluta, ni siquiera la nada te acompaña. Estás sola, sin monstruos a los que enfrentarte, vencida y desarmada, no te queda alegría, la ilusión se fue de botellón y te ha dicho que no la esperes despierta.

Las noches como éstas escasean, gracias doy a los dioses, mas cuando llegan nunca me encuentran preparada. Ni siquiera la hoja de papel se muestra amiga, opone resistencia a ser pintarrajeada con pobres palabras inconexas. El silencio se vuelve el más insoportable de los ruidos tal vez porque deja escuchar el vacío del alma.

Mas no hay que preocuparse, las noches como estas siempre acaban. Sólo hay que ser paciente y esperar a que amanezca, y no poner la radio, no dejar que tus dedos te lleven a buscar el periódico, huir de casa para cruzar la carretera y unirte a la riada de chavales y dejarte llevar y subir escaleras entre carreras, voces y energía increíble a horas tan tempranas. Y plantarte expectante frente a ellos, preguntar por su puente y ver como la vida fluye de sus ojos atentos traspasando los tuyos y llegando a tu alma. Y entonces la nada ya se esfuma, el sol lo llena todo y te calienta, enciende tus motores, acelera tu marcha hasta olvidarte que hubo noches como esas en que la peor pesadilla te perseguía, te convertías en rehén de la soledad acompañada.